Reseñas de autores

Juan Gil Albert

     Dice Juan Gil Albert que cuando uno no tiene nada hay que llenarse de collares de perlas. Juan Gil Albert es a Alicante lo que Cavafis a Alejandría, aunque con otro estilo. Su uso del castellano es inmejorable; el prólogo de Heracles contiene unas frases bellísimas, su lenguaje es semejante al de Rosa Chacel –aunque no tan racional como ella- o a Delibes, aunque ni tan seco ni tan castellano. Gil Albert tiene la melodía y la luz del Mediterráneo; es heredero de la alegría de Hernández y del puntito de los ojos melancólicos de Miró.