Poesía. Soy un fardo de vida

Soy un fardo de vida

 

Soy un fardo de vida bien atado con un hilo,

por eso es que no puedo ni gritarle a mi esperanza,

por eso es que no puedo dejar de mirar los caballos

que persiguen este vacío andar,

que persiguen, inocentes,

mi culpa del no poder.

Y no puedo ya gritarte, ni quererte,

y quisiera, más no puedo.

Quisiera romper el hilo, desatar expectativas,

sujetar los belfos que se acercan

con mi hilo, simple hilo,

atar las patas que, corriendo para serse, me persiguen.

Y no puedo.

Y no puedes, y no puedes y no debes. Y no puedo.

Y tu esperanza. Y mi esperanza.

Este hilo, este hilo, ya tan joven, este hilo

que no puedo…